Es muy fácil que textos
literarios como novelas, poesías, fábulas o cuentos permitan al lector
introducirse en otros mundos. Las palabras y frases escritas en ellos
evocan imágenes, pero éstas no siempre son las mismas; cada lector obtiene una
experiencia diferente pues todo depende de la imaginación, y ésta otorga amplias posibilidades aún cuando el texto
ofrece la descripción de determinado personaje o lugar.
Sin duda, evocar y
transmitir esas imágenes en un producto audiovisual es todo un reto. Desde
buscar a los actores que puedan interpretar a los personajes, vestuario,
locaciones, equipo para grabar, y, lo más importante, tiempo en el que puedan
juntarse todos los demás elementos.
Este es, tal vez, el proceso más tardado, difícil y divertido de todo. Lo que
lleva a enfrentarte al verdadero reto: trabajar en equipo.
Es cierto, al hacer la adaptación
de un cuento nos saltamos la parte creativa de escribir un guión, sin embargo,
se juega con una parte más difícil: apegarte (a tus posibilidades) a dicha
historia y respetar el guión original, rescatando así la esencia del
producto.
En el equipo somos tres mujeres
y la historia requería de mínimo dos hombres, así que tuvimos que solicitar el apoyo
de dos compañeros de la carrera. Uno que la hiciera de amante y otro que leyera
una novela mientras esperaba la hora de su muerte. Encontrar a alguien que
tuviera el tiempo, la disposición y además se animara a actuar (lo cual no es
nada sencillo) fue una gran dificultad, incluso tuvimos que cambiar al
mayordomo por una ama de llaves pues ya no contábamos con la ayuda de otro
hombre para el proyecto.
Los personajes no tenían
descripciones específicas, esto nos abrió algunas posibilidades y nos dio un
respiro. Pero las localidades sí, así que tuvimos que trasladarnos a lugares
que se parecieran a los descritos en el cuento y, literalmente, lo hicimos de norte a
sur de la Ciudad de México. Prácticamente en dos días realizamos las grabaciones
pero nos llevamos (también literal) los dos días enteros pues aún debíamos seguir asistiendo a las últimas clases y entregas de trabajos en la Facultad. Afortunadamente
todo el equipo tuvo la disposición para hacerlo.
Para la captación de las
tomas todo el equipo trabajó, pues desde nuestras distintas apreciaciones
contribuimos y opinamos sobre cuál era el mejor ángulo, cuestiones de iluminación,
coherencia, qué y cómo debían actuar los personajes, en fin, todo el equipo se
esmeró y puso especial cuidado en cada toma para lograr que la historia se
entendiera sin dificultades.
En la edición también
tuvimos algunos problemas, principalmente en el audio, ya que, por razones
que desconocemos (tal vez debido a nuestra inexperiencia), los audios que
hicimos de voz en off tenían
alteraciones y distorsiones, esto nos obligó a grabarlo nuevamente y a
repetir el proceso de acomodo con el vídeo de tal forma que sonara coherente. Es
un proceso cansado pero el haberlo hecho anteriormente hizo que una segunda vez fuera más sencilla.
La duración del vídeo, tal como
se puede apreciar, fue otra complicación que se nos presentó pues tuvimos que
omitir algunas tomas o restarles segundos a otras para respetar los límites
establecidos, esto claro sin afectar la coherencia de la historia. Aún con esto nos pasamos del límite por algunos segundos pero preferimos respetar el tiempo
que ocupamos para terminar el proyecto.
El diseño de este vídeo contribuyó a mejorar el trabajo en equipo pues las tres colaboramos en la planeación del mismo, tuvimos que improvisar para lograr algunas tomas,
enfrentamos y resolvimos cada complicación que se nos presentó y nos apoyamos
en las diferentes tareas de edición, producción y dirección. El resultado nos
gustó a las tres pues vimos reflejado todo el esfuerzo que hicimos para
construirlo. No somos expertas en esto pero ahora apreciamos el trabajo que
cada discurso audiovisual requiere. Fue una experiencia divertida, nos dejó aprendizajes
y no sólo nos unió como equipo, también como amigas.
Integrantes del equipo:
Borbolla Espíndola Marisol
Hernández González Areli Anaid
Sandoval Flores Frida Luz
